
Las Fiestas de la Blanca en Vitoria-Gasteiz son uno de los eventos más destacados en la provincia alavesa, que empiezan con el descenso del Celedón, el día 4 de agosto, y terminan con su subida, varios días más tarde.
Este año, la sonorización del espacio se llevó a cabo por Lizarralde Soinua Txalaparta con quienes tuvimos el placer de colaborar, trabajando la predicción, alineación y verificación del sistema.
La Plaza de la Virgen Blanca: el gran reto acústico
Este proyecto presentó varios retos acústicos que abordamos con mucha atención al detalle. Partimos de un punto en el que el sistema tuvo que adaptarse correctamente a un espacio irregular con suelo en pendiente, donde la ambientación musical y los actos de voz fueron aspectos clave.
Factores como el ajuste acústico, la inteligibilidad y mantener un nivel de SPL acorde a una multitud de cerca de 35 000 personas marcaron este proyecto. Asimismo, se debía mantener un montaje limpio y discreto que aprovechara los lugares estratégicos de colocación de los elementos, manteniendo un bajo peso y tamaño mínimo sin comprometer la calidad y la potencia sonora.
Las necesidades del evento fueron muy específicas, por lo que la rapidez en el montaje del equipo y su configuración fueron algo de gran importancia, en un espacio donde se mantenía una constante circulación y actividad hasta pocas horas antes del inicio del evento.
El estudio
Se realizó una meticulosa medición del espacio y las distancias con el software EASE Focus 3. Se estudiaron las diferentes posibilidades de la colocación de los elementos, teniendo en cuenta los distintos puntos que permitieron emplazar los refuerzos como delays.
Finalmente, se creó un set-up con un impacto mínimo, una calidad excelente y flexibilidad de trabajo, lo que permitió adecuar la cobertura y mantener un SPL homogéneo en todo el espacio.
PA-SYS-ONE de TW AUDiO
Las soluciones se basaron en el sistema PA-SYS-ONE de TW AUDiO en configuración doble como sistema principal, reforzado por 2 T24N 90ºx50º emplazados como delays y 2 T20, con 4 M10 que llenaron de audio los espacios finales y colindantes. El sistema se completó con el emblemático B30, reforzando las bajas frecuencias de forma inteligible y controlada.
El resultado: las fiestas en las que el sonido alzó la emoción
Este fue un proyecto de los más interesantes y desafiantes, donde factores como la inclinación del suelo, la irregularidad del espacio y los delimitados puntos de montaje y desmontaje fueron claves en la elección de un sistema de sonido específico.
Sin embargo, gracias a la correcta distribución y al meticuloso estudio del espacio, se logró una calidad óptima de reproducción que cada persona del público pudo disfrutar.












Recent Comments